Banco “Gómez Mena” Obispo No. 302 esquina Aguiar. Hoy: Oficinas editoriales cubanas

Las editoriales Letras Cubanas y Arte y Literatura se encuentran instaladas en un valioso ejemplar de la tipología bancaria ubicado en la calle Obispo. El centenario edificio rehabilitado hace algunos años, acoge en el presente las reconocidas instituciones de nuestras artes literarias.

Se construyó entre 1918-1921 y en la ejecución del proyecto participó como director facultativo el arquitecto L. V. Betancourt junto a los contratistas “Rafecas y Toñarely”, quienes emplearon materiales sólidos y duraderos; estructura de cemento armado, muros de ladrillo y cubierta de azotea que garantizaron su permanencia en el transcurso del tiempo.

La familia Gómez Mena, propietaria de este inmueble, fue muy reconocida por su poderío económico a principios del pasado siglo XX, fueron dueños de importantes centrales azucareros y de varios edificios en nuestra ciudad, como la famosa “Manzana de Gómez”, centro comercial por excelencia hoy devenido en hotel de lujo. María Luisa Gómez Mena era la propietaria del Pequeño Trianón (en francés: Petit Trianon), palacio de 17 esquina a D en el Vedado hoy Museo de Artes decorativas; su hermano tenía una casa en Calzada esquina a G que hoy es la Cancilleria cubana (MINREX). Precisamente, el Sr. Pedro Gómez Mena, padre de ambos, solicitó licencia a la Alcaldía Municipal en el año 1918, para construir este edificio en la esquina de Obispo y Aguiar con nueve plantas de altura y sótano.

Su distribución interior quedó resuelta en torno a un patio central cubierto por lucernario para los dos primeros pisos y otro de hierro y cristal que cerraba el último. La planta baja se destinó a Banco y el resto de los pisos a oficinas, que fueron rentadas a distintas firmas comerciales radicadas en el país.

En la fachada el pórtico de líneas clásicas destaca la entrada principal, al tiempo que las laterales se identifican por sus frontones curvos, de ahí que se comenta que es uno de los que mejor tratado tiene sus laterales. Se convirtió en uno de los más altos de su época, empinándose desde la calle cual rascacielos con 42 metros de altura.

Los habitantes que transitan diariamente por la calle Obispo, a veces pasan desapercibidos del colosal edificio que imponente cobra altura, otros se detienen curiosos a recorrer con la vista cada detalle de esta monumental obra de la arquitectura de su época.

Mario Adolfo Marti Brenes